#DondeEstaKarla – Alerta de Violencia de Género en Tlaxcala

“De buenas intenciones está empedrado el camino al infierno”, así dice un refrán popular mexicano, mismo que representa la situación que hoy nos da encuentro aquí.

En marzo de este año, familias que han rescatado a sus hijas desaparecidas durante 2016 en San Pablo del Monte, y la familia de Karla Romero salimos a denunciar las violaciones sistemáticas a los derechos humanos de nuestras hijas. Como respuesta del Gobernador recibimos las constantes calificaciones públicas a estos hechos como “hechos aislados”.

En noviembre pasado, ganamos un amparo que ordenó la necesidad de iniciar una investigación penal, pero además señaló contundentemente que todas estas acciones y omisiones de la Procuraduría eran claramente una forma de obstaculizar la búsqueda de mi hija Karla, y que generaba una grave violación al acceso a la justicia y el debido proceso para las víctimas.

No obstante, lo anterior, hoy NO se decreta la alerta de género porque el Gobierno del Estado “ha reconocido la problemática”. Sin embargo, no veo que sean investigados, sancionados, o mínimamente removidos de sus cargos las y los servidores públicos que se negaron a activar la alerta Amber de mi hija, quienes se negaron a reconocer que existía un delito que perseguir, quienes generaron la pérdida de evidencia trascendente como videograbaciones, ADN de los agresores, la negativa y desconocimiento del mecanismo de activación de la Alerta Amber, amenazas a familiares y testigos, etc.

La negativa de decretar esta alerta de género igualmente menciona la “generación de un banco de datos”, no obstante, no se ha esclarecido el número de niñas y mujeres desaparecidas en el Estado. La Procuraduría General de Justicia de Tlaxcala informó[1] que de 2012 a 2016, contaba con el reporte de 8 mujeres desaparecidas, (3 menores de edad). Sin embargo, en 2016, reportó al Grupo de Trabajo Conformado para Atender la Solicitud de Alerta de Género en Tlaxcala solamente 4 víctimas[2]. Mismo que no coincide con las reportadas por la Fiscalía para los Delitos de Violencia contra las mujeres y Trata de Personas, el cual abarca de 2012 a 2014, señala que en ese periodo desaparecieron 20 menores de edad en Tlaxcala, de las cuales 14 son niñas y 6 son niños, este reporte hace énfasis en que solamente los niños fueron localizados.  En 2014, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en Tlaxcala habría reportado alrededor de 22 mujeres y niñas de entre 14 y 19 años, que permanecen en calidad de desaparecidas, todas ellas originarias de municipios del sur de la entidad, principalmente de Zacatelco, Tenancingo, San Pablo del Monte, además de Contla, San Pablo Apetatitlán, y Apizaco. En contraste con los datos anteriores, a partir de la documentación y acompañamiento de casos por parte de la Red Retoño, y la investigación hemerográfica[3] del Observatorio de Violencia contra las Mujeres en el Estado de Tlaxcala, de enero de 2016 a abril de 2017 se han podido registrar al menos 20 casos, quienes en su mayoría son menores de edad. ¿Continuaremos con la incertidumbre?, ¿Nos conformaremos con la buena intención de la creación de un banco de datos que no nos explica cuál es la realidad de las desaparecidas en Tlaxcala, pero que para la CONAVIM es suficiente para NO decretar la alerta de género?

Como ustedes saben, mi hija aun continua desaparecida, y es la única investigación legalmente constituida en Averiguación Previa por desaparición de una niña en TODO el estado gracias al trabajo del grupo de acción por los Derechos Humanos y la justicia social, y de la Red Retoño. El resto, siguen siendo considerados “reportes”, y son simples “actas de hechos”. En San Pablo del Monte, las 12 niñas y mujeres que han desaparecido y sido rescatadas por sus familias de enero de 2016 a la fecha, continúan esperando justicia, al menos a nosotras como familias y sobrevivientes, esta “buena voluntad” no se ha visto reflejada en nuestra realidad cotidiana.

En nuestros municipios dedicados a la Trata de mujeres y niñas con fines sexuales, seguirán desapareciendo niñas, mujeres, seguirá el miedo o la indiferencia, porque la realidad es que esta “buena voluntad” no refleja cambios estructurales, sino administrativos, no representa a las víctimas (a quienes nunca se nos ha tomado en cuenta), si no al maquillaje de cifras, pero también es cierto que no se trata de “Voluntad”, exigimos respeto a las obligaciones fundamentales del Estado para las víctimas, pues no es opcional que el Estado cumpla con sus obligaciones de PREVENIR, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, no estamos esperanzadas en la “buena voluntad”, no queremos buenas intenciones, porque como mencioné al principio, “De buenas intenciones está empedrado el camino al infierno”, al infierno que vivimos las familias que continuamos buscando a nuestras hijas, o que les han rescatado por propia cuenta, o aquellas mujeres que ya no viven para contar su tragedia. Queremos cambios reales, acceso a la verdad, a la justicia, a la reparación, pero sobre todo, a la NO REPETICIÓN. Porque yo continúo preguntándome “Donde está Karla”, y muchas más.

[1] solicitud de acceso a la información pública 00038616, y 00037916

[2] CONAVIM. “Informe del Grupo de Trabajo Conformado para Atender la Solicitud AVGM/08/2016 de Alerta de Violencia de Género Contra Las Mujeres en el Estado de Tlaxcala”. Octubre del 2016..

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